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Pensar el diseño es una buena forma de hacer diseño.

¿Puede asegurar el Proceso de diseño buenos resultados de diseño?

Volví de vacaciones a retomar los proyectos de diseño pendientes: sitios, blogs, clientes, etc. Retomar el ritmo y responder de buena forma en proyectos que no se toman descanso me llevó a creer que el proceso de diseño podía ser la solución para sortear el “jetlag” de la vuelta de vacaciones, pero pensar en eso sólo me dejó dudas al tratar de convertir algo abstracto como es el Proceso de diseño en algo concreto y que asegure buenos resultados. ¿Sirve para eso el Proceso de diseño?.

22 Febrero, 2009   —   4 comentarios   —   Tags:

Hace pocos días volví de mis vacaciones en las que me propuse desconcectarme totalmente: nada de blog, nada de feeds, nada de Internet, ni siquiera emails. Mi objetivo era simplemente descansar de todo y creo que lo logré, aunque al volver tengo esa sensación culpable de haber perdido 2 semanas de información.

El asunto es que al reconectarme, al retomar los proyectos y hechar a andar la máquina nuevamente, surgió una inquietud a partir de todo esto y es sobre el famoso Proceso de diseño, es decir, primero tenemos un Problema o una Necesidad, luego definimos o proyectamos una solución o soluciones para posteriormente ser producidas o realizadas y finalmente estudiamos los resultados de esas soluciones para repetir el proceso para perfeccionar los resultados.

Ok. No era necesario escribirlo pero siempre es bueno recordar alguno de los diez mandamientos. El asunto es que a partir del Proceso de diseño salté a la idea del diseño, del buen diseño (buenas soluciones) y cómo replicarlo, sobre todo esto último porque si existe un Proceso de diseño entonces debería ser posible replicar el buen diseño (las buenas soluciones) a través de algún proceso. Suena lógico. Se ve factible. Pero la realidad dice que no.

Revisando información en Internet sobre Proceso de diseño, encontré el siguiente artículo: Is Good Design Replicable? que trata sobre éste problema y da el el clavo con una pregunta clave. “¿Hay evidencia de poder llegar siempre a un gran diseño siguiendo un proceso determinado?.

El único ejemplo que se menciona en éste artículo también es el único que yo puedo pensar y es lo más cercano en cuanto a consistencia de buen diseño=buenas soluciones, y es Apple. Más allá de sus caídas o fracasos -que los ha tenido- es soprendente que sus productos son siempre el estandar no del momento si no de una generación tanto de usuarios como de la industria. Fácilmente podemos creer que el “Proceso Apple” es lo que produce “Productos Apple” pero me inclino a creer que producir algo como el iPhone no puede ser tan simple como “mezcle dos cucharadas de harina con una de sal, amase, agregue agua, deje enfriar, métalo al horno por 30 minutos y tendrá un iPhone”.

El artículo de bokardo.com menciona que esto sólo puede ser atribuído a trabajo duro y es difícil estar en desacuerdo. Pero entonces ¿el proceso se hace innecesario u obsoleto?. Mi teoría es que el proceso es la estructura del edificio y el trabajo duro es todo lo demás antes y después de esa estructura. No es una definición muy académica pero ilustra muy bien la idea ya que el proceso de diseño ya no sería un dogma inalterable si no un principio adaptable a las necesidades del proyecto o la de la persona o personas que trabajen en el.

Cómo obtener resultados extraordinarios

Si así fuera entonces surge otra interrogante. De qué depende entonces la calidad de los productos. O mejor aún, cómo lograr siempre resultados extraordinarios. Dejando de lado el factor de la genialidad sólo nos queda, otra vez, el trabajo duro. Pero esto no significa 12 horas de trabajo diarias. Hay muchos factores que determinan y guían ese trabajo. Una diseñador independiente puede producir buen diseño= buenas soluciones=resultados extraordinarios siguiendo sus propios procesos así como una empresa puede también lograrlo siguiendo los suyos pero personalmente tiendo a creer que para una empresa conseguir esto es más difícil que para una persona por una sencilla razón. La absoluta gran mayoría de las empresas carecen de espíritu y las personas nacemos con el, aunque no lo potenciemos en el tiempo.

Puede sonar algo metafísico y muy new-age pero la realidad así lo indica. Todos sabemos que son muy pocas las empresas que apuestan por la innovación constante como principio. La gran mayoría de ellas se dedica a la seguridad de replicar lo que ya ha sido comprobadamente exitoso y esto se aplica en todos los ambitos y tanto en empresas como personas. La diferencia es que en las personas ese potencial, ese espíritu existe y en las empresas debe ser creado o integrado a través de un proceso duro que transforme las empresas desde fábricas de producir pan cada más barato a lugares de desafío de cómo hacer el mejor y nunca antes visto pan que todos quieran probar y comprar.

Esto no se puede lograr sin esa cuota de pensamiento rebelde que otorga el espíritu. Por eso es que empresas como Google, Porshe, Pixar, Apple son lo son y logran lo que logran. No es casualidad que trabajar en esos lugares sea envidiable y los beneficios de trabajar ahí sean tantos. Son empresas que dependen del espíritu de las personas y saben que sin esas personas no podrán hacer nada de lo que hacen, por eso los sueldos, por eso los incentivos, las regalías, los lugares de trabajo extraordinarios. Si quieres resultados extraordinarios, contrata gente extraordinaria y trátalos como tal. Algo de ese espíritu verán reflejado las personas en esa marca o empresa.

El mismo principio opera con las “empresas de garage”: una gran y loca idea, usualmente de gente muy jóven, con nada de recursos pero con mucho espíritu y conocimientos. Hewlett -Packard se fundó en un garage en Palo Alto, California en 1939. Steve Wozniack y Steve Jobs crearo Apple en el garage de Jobs con US 1.200 como capital. Jeff Bezos dejó todo y se mudó con su esposa, su perro y su laptop a Seattle donde arrendó una casa y creo Amazon. Algo de eso también ayudó a que surgiera Facebook, Google y Wordpress.

Entonces qué pasa con el proceso de diseño

Creo que es claro que el proceso de diseño es necesario como estructura o guía pero no asegura un buen resultado. Es necesario el trabajo duro, pero eso tampoco asegura buenos resultados. Tener un espiritu creador o creativo o rebelde por cierto que ayuda pero por sí solo no produce nada, el conocimiento y las competencias con fundamentales pero no hay que olvidar la famosa frase de Pirelli, “La potencia sin control no sirve da nada”.

Para mi la inquietud continúa. Tiendo a creer que todo lo anterior es necesario para producir un buen resultado de diseño pero no hay recetas ni mapas del tesoro. Más aún si lo que buscamos no es un buen resultado o solución de diseño si no algo extraordinario. Para lograr eso definitivamente no hay recetas.


Información adicional:

  • http://www.nosolousabilidad.com/articulos/diseno_informacion.htm
  • http://bokardo.com/archives/is-good-design-replicable/
  • http://kenarcher.typepad.com/machines_for_living/2008/12/essential-design-concepts-ergon.html

Autor: Rodrigo García

Mi nombre es Rodrigo García, soy un diseñador gráfico chileno especializado en diseño de interacción e interfaces de usuario y éste es mi blog, donde registro lo que leo, investigo, pienso y aprendo sobre estos temas. Más sobre mí: LinkedIn Twitter

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